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Hintergrund: Los niños, una imagen y una voz. Entrevista con la cineasta María Goinda

¿Cómo surgió la idea para el documental sobre los niños que trabajan como cartoneros, buscando residuos utilizables?

  • Die Filmemacherin im Porträt mit einer Kamera in der Hand. Cartonera es la película documental del cierre de carrera de Maria Goinda; derechos: Maria Goinda

Conocí a los primeros cartoneros en el 2004, cuando viví un año en Argentina. Me afectó mucho la situación de los niños cartoneros en Argentina. Frente a la escuela de cine, siempre había un niño pequeño, un cartonero, al que le llevaba papel viejo. Juan quería ver las exposiciones fotográficas en la escuela de cine. Así se me ocurrió la idea, de que el mismo sacara fotografías y le regalé una cámara desechable. Con ella en las manos, se marchó. Todos mis compañeros de clases pensaron que él no volvería. Pero una semana después él regresó y me esperaba en la puerta de la escuela de cine, con la cámara llena. Principalmente habían fotografías de sus amigos y familiares. Poco a poco vino a mí la idea de grabar una película sobre Juan. Quería convertirla en la película de mi cierre de carrera.

Al tiempo después quise saber de Juan. Traté de averiguar su paradero, pero no lo encontré. Había desaparecido. Entonces comenzó la búsqueda, caminamos y condujimos mucho por las calles de Buenos Aires, buscando en todas partes a posibles protagonistas de la película.

Yo estaba en la estación de Constitución, cuando por casualidad vi un sombrero de colores brillantes, y atrás de éste a las hermanas Marlén y Tamara. Supe inmediatamente - ¡Ellas son!

¿Trabajan muchos argentinos como cartoneros??

He leído que trabajan cientos de miles de familias como cartoneros. Sin embargo, no hay una cifra exacta. Según mi impresión, aumentó el número de niños que trabajan como cartoneros desde el año 2004 hasta la filmación en el 2008. En consecuencia, el trabajo infantil ha aumentado.

¿Puede usted contarnos más sobre Tamara y Marlén, van ellas a la escuela?

Tamara y Marlén salen por lo general a las 7 de mañana a la escuela. A las 13 horas se van a trabajar a la capital y vuelven muy tarde por la noche a casa, alrededor de la 1 de la mañana. Pero a veces no van a la escuela. Imagínese lo difícil que debe ser para un niño levantarse tan temprano, si ha trabajado hasta tan tarde en la noche.

Marlén es una gran estudiante, se sienta en la primera fila y siempre es la primera en levantar su mano, para responder al profesor. Sin embargo, Tamara tiene otras cosas en su mente, por ejemplo, el primer amor. Polaco dejó la escuela por completo. En la película no van al colegio, porque estaban en vacaciones de verano durante la grabación.

Según lo dicho por su profesor, incluso si ambas consiguieran graduarse de la escuela secundaria, sería muy difícil obtener un curso de formación o un puesto de trabajo. Ya que de una clase de 30 alumnos, máximo dos consiguen un trabajo en el mercado regulado. Simplemente no hay trabajo suficiente.

¿Habló usted con los padres?

  • Tamara, Polaco und Marlén sitzen Arm in Arm nebeneinander. Tamara, Polaco y Marlén (de izquierda); derechos: Maria Goinda

La madre en realidad no quiere que sus hijos trabajen en la calle, pero sabe muy bien que su familia no podría sobrevivir, sin el ingreso de sus hijos. Ella trabaja en la limpieza del centro médico de Ardigo. Los padres están separados.

Tamara y Marlén dijeron que el padre era violento. En particular con su hermana mayor, a la que golpeaba con regularidad. Marlén está tan decepcionada de él que rompió completamente el contacto.

El trabaja también como cartonero. Tamara y sus hermanos lo ven a veces en el tren de cartoneros, cuando al igual que ellos, viaja a la ciudad para trabajar con su nueva esposa e hijos.

¿Cómo llegó usted tan cerca de los niños? ¿Cuánto tiempo pasó, hasta lograr desarrollar una relación de confianza?

  • Die Regisseurin und Marlén im Porträt. La cineasta acompañó a los niños durante las primeras cuatro semanas sin una cámara, Derechos: María Goinda

Yo pasé mucho tiempo con ellos. Los acompañé sin cámara todos los días durante un mes, mientras ellos trabajaban en las calles. De esta manera nos llegamos a conocer. Por ejemplo, en sus domingos libres, siempre hicimos algo especial juntos. Ellos podían eligir que hacer. Generalmente los niños querían ir a la "República de los niños". Es como un parque de diversiones, les encantaba este lugar. Me di cuenta, lo bien que les hizo a los niños, ser niños.

¿Como grabó? ¿Tenía usted un plan de grabación implementado?

Había ya un esquema elaborado y tenía un montón de escenas en mi cabeza, las cuales vi antes en las calles de Buenos Aires. Pero cuando comenzaron las grabaciones, actué de manera espontánea e intuitiva. Era importante para mí, exponer la situación de los niños de la manera más autentica posible.

Durante el rodaje también fue muy importante explicar a los niños que ellos podían participar en las decisiones. Nosotros acordamos una señal, con la que ellos me indicaban cuando querían parar, o sea cuando no deseaban ser filmados. Cuando la señal venía, yo tenía que simplemente aceptarlo y guardar la cámara. Incluso a veces cuando pensaba, que hubiera sido fantástico, tener esa escena o imagen grabada.

¿Fue muy peligroso, estar con la cámara en la calle?

  • Am Bahngleis steht der Cartonero-Zug ohne Fenster und Türen. Por la noche el tren de los cartoneros es muy peligroso, no tiene luz, ni puertas, ni asientos; Derechos: María Goinda

En general fue peligroso estar con la cámara, pero especialmente en Ardigo. Los niños viven en una "Villa Miseria" a 30 minutos de Buenos Aires (Villa Miseria: nombre que se le da en Argentina a los tugurios). Ahí las drogas son un gran problema y hay muchísimos robos. Con una cámara robada se puede sobrevivir un largo tiempo, si se vende a buen precio. El abuelo de los niños me aclaró las reglas de la Villa Miseria. La primera regla más importante fue, que cuando los niños me advirtieran de un peligro y dijesen "piérdete", yo debería marcharme inmediatamente. Claro que así perdí un gran número de buenas escenas, pero eso fue una protección para mí. Por lo general, mientras estábamos filmando con los niños en la casa, alguien se mantenía afuera de guardia. Siempre llevé mi cámara con un cinturón de seguridad sujeto al cuerpo.

Aún así trataron varias veces de robarla. En una oportunidad vino alguien en una motocicleta y agarró la cámara. Afortunadamente los niños se dieron cuenta de esto a tiempo y rápidamente me sacaron de la calle.

En realidad, queríamos grabar otras escenas con los niños por la noche en el "tren cartonero". Mi asistente argentino siempre me decía: ¡Vamos María, es lo que necesitamos!

Yo quería, pero antes deseaba tener todas las escenas en cuadro. Simplemente no tenía dinero para una nueva cámara. El último día de rodaje, finalmente decidimos subir al tren. Pero incluso mis colegas argentinos tuvieron miedo

Entonces preferimos no hacerlo.

¿Como trabajó usted con la cámara, luz y sonido?

Yo grabé todo a mano. Montar un trípode hubiera sido imposible. Primero, porque los niños no se quedan mucho tiempo en un mismo lugar. Segundo, porque no quería que mi película fuera un documental montado y poco natural. Además era importante para mí grabar a los niños a la altura de los ojos. Quería darles una voz y una imagen. Sólo utilizamos la luz disponible. Al principio pensé que podría poner en las escenas de noche bolas chinas (que son lámparas externas). Afortunadamente mi asistente me instó a no hacerlo. Así habríamos sido demasiado llamativos. Eso nos habría puesto en peligro y especialmente a los niños.

Teníamos un micrófono en la cámara. Además los niños tenían micrófonos. Sólo en algunas oportunidades utilizamos un micrófono de caña, porque en ciertas ocasiones hubiera sido simplemente demasiado visible.

¿Por que dejo usted también, a los niños grabar?

Estaba claro para mí desde el principio, poner en las manos de los niños una cámara. Durante el primer mes, a menudo les dí cámaras desechables o les pasaba mi cámara fotográfica. Cuando vi las fotos de Marlén, supe inmediatamente que ella tiene un talento para la fotografía. Cuando se les preguntó a los niños qué les gustaría ser cuando fueran adultos, Marlén respondió que le encantaría ser fotógrafa.

  • Tamara im Porträt mit einer roten Federboa. Como despedida Maria Goinda le regaló a Tamara una sesión de fotos profesional; Derechos: Maria Goinda

Eso lamentablemente no lo puedo decir. Yo desearía que todos ellos en cinco años tuvieran una educación. Espero que Marlén mantenga su deseo de ser fotógrafa porque ella realmente tiene talento. Tamara quiere ser modelo. Como despedida, le regalé una sesión de fotos profesionales. Ella tiene mucha fuerza de voluntad, por lo tanto, podría poner en práctica mucho de lo que ha hecho hasta ahora para lograrlo. De hecho, Roberto sueña con ser un jugador de fútbol y ha estado jugando en un club. A Polaco le gustaría ser DJ. Él tomaba continuamente todos los viejos electrodomésticos que tenían algo que ver con la música. Siempre me sorprendió como les daba nueva vida a estos aparatos, a las viejas computadoras o reproductores de CD. Entonces ha comenzado a poner música en las fiestas. Es mi sueño mostrar la película en un festival de cine argentino, invitar a los niños y desplegar la alfombra roja para ellos.

  • Externer LinkInformación sobre la directora María Goinda

    La página web «Ciudad de los Niños», de la directora María Goinda, entrega novedades y cosas muy interesantes sobre la película Cartonera, la directora y sus otros proyectos.